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Maduración y llenado de tubérculos: ¿Cómo maximizamos rendimiento en papa?

Para definir las labores pensando en la etapa final de llenado de tubérculos, debemos enfocarnos en aspectos fisiológicos determinantes en la definición de este proceso, dentro de los cuales podríamos considerar:

  1. Sanidad de plantas. Plantas enfermas tendrán comprometida su estructura, lo que conllevará a un colapso de sus sistemas vasculares, y por lo tanto se verá desfavorecido el movimiento de reservas hacia los tubérculos. Así mismo el balance hormonal se verá modificado lo que generará un desorden dentro de la planta, la cual no estará “concentrada” en la movilización de azúcares hacia el tubérculo.
  2. Vigor de plantas. El grado de vigor nos aproxima, por apreciación visual y/o tacto, a determinar un grado de energía potencial a movilizar (a reservar en los tubérculos). Aunque a veces puede llevar a conclusiones equívocas, generalmente podemos determinar que plantas de bajo vigor tendrán una capacidad menor de llenado de tubérculos, mientras plantas de mayor vigor tenderán a lograr calibres mayores y más homogéneos.
  3.  Cantidad de energía. Relacionado con lo anterior, está el nivel energético interno de la planta. Específicamente relacionado con el Nitrógeno. Plantas que poseen una mayor cantidad de Nitrato en savia poseerán mayor capacidad de movilización y utilización de estos nitratos y, por lo tanto, un potencial productivo mayor. Por el contrario, plantas que llegan a maduración con un nivel bajo de nitratos, no lograrán llenar mucho más sus tubérculos. Esto está directamente relacionado con el tipo y la cantidad de Nitrógeno que hayamos colocado en la fertilización (mezcla de plantación y luego en cobertera). Como hemos dicho otras veces, necesitamos un mínimo de 5 unidades por tonelada de papa producida, y si nos restringimos mucho no deberíamos bajar de 3 unidades. Como parámetro, según nuestra experiencia en términos generales si llegamos a etapas finales de llenado con menos de 4.000 - 5.000 ppm de Nitrato en savia, ya nos queda poca energía que movilizar. Este aspecto es muy importante a considerar.
  4. Fotosíntesis. La planta es esencialmente una captadora de la energía de la luz solar, la cual la almacena en forma de carbohidratos. Este proceso se lleva a cabo en las hojas, desde las cuales los carbohidratos son movilizados luego hacia los tubérculos (órganos de reserva). Es así como los tubérculos crecen. Por esto, debemos potenciar al máximo la capacidad fotosintética de las plantas. Un elemento que juega un rol crucial en esto es el Magnesio, átomo central en la molécula de clorofila y, por ende, determinante de la producción de ésta y de la capacidad de captación de la luz solar. Como Stoller entregamos las siguientes alternativas para la suplementación foliar: el N-HIB Magnesium®, Keylate Magnesio® o Stoller Magnesio®.
  5. Traslocadores. Siguiendo en el mismo ámbito nutricional, debemos poner atención a la suplementación Potásica que hacemos, ya sea vía fertilizantes al suelo como también complementaciones foliares. El Potasio es un excelente promotor de la traslocación de fotosintatos, y juega un rol crucial en este sentido. Plantas pobres en Potasio o que no reciben suplementaciones foliares de este elemento tenderán a lograr un potencial productivo menor. Esto se debe al hecho de que este nutriente juega roles importantes en el potencial osmótico de las células, favoreciendo por lo tanto la salida de carbohidratos al espacio interceular; y también desempeña un rol en la bomba Sodio/Potasio, y por lo tanto en la capacidad de las células de entregar sus carbohidratos para que sean traslocados. Además, cumple un rol de carrier para la movilización final de los carbohidratos y en la apertura estomática. Por estas numerosas razones es que es un elemento determinante para mantener un metabolismo activo de la traslocación.

    Entonces no solo es importante suplementarlo en las etapas tardías, si no también desde temprano apenas se comienzan a formar los tubérculos (ya que la traslocación comienza en ese momento). Además, hemos visto en seguimientos hechos en la zona de Osorno que los niveles de Potasio en la planta comienzan a ser deficitarios desde muy temprano (50% emergencia en adelante), a pesar de la fertilización base que se hace, es por esto que las suplementaciones foliares comienzan a ser claves. Un producto que trabajamos y recomendamos como Stoller es Stoller-K®, que constituye una excelente herramienta de apoyo.

  6. Balance hormonal. Como es ya sabido, las hormonas son quienes definen todos los procesos fisiológicos dentro de la planta (incluyendo la etapa de llenado de tubérculos). Debemos por lo tanto mantener un nivel adecuado de la hormona Ácido Abscísico (ni mucho ni poco) para lograr el balance interno de Nitratos y promover el movimiento de carbohidratos. La herramienta más eficaz para asegurar este proceso la ha creado Stoller: Nitrate Balancer®. Esta herramienta genera un aumento de la hormona favoreciendo la rapidez en la traslocación de fotosintatos y una maduración oportuna y efectiva de los tubérculos y de la planta en general. Lo que hace el Ácido Abscísico a través de Nitrate Balancer® es promover un vaciado de las hojas, para entregar toda esa energía a los tubérculos y lograr así un mayor calibre y homogeneidad en los tubérculos.

  7. Actividad radical. Las raíces juegan un rol crucial, ya que son las que sostienen todo el sistema de la planta, tanto desde el punto de vista estructural (anclaje) como también desde el punto de vista de la nutrición, oxigenación e hidratación. También desde el punto de vista hormonal son fundamentales. Es decir, deberíamos también mantener hasta el final un sistema de raíces activos y en continua renovación para favorecer un llenado completo de los tubérculos.

  8. Humedad del suelo. A su vez es imprescindible para el buen funcionamiento de las raíces y planta en general, que ésta se mantenga hidratada. Plantas deshidratadas tenderán a perder capacidad de transporte de nutrientes, oxigenación general de la planta, y por sobre todo sufrirá el aumento de su temperatura interna. Todo esto mermará e incluso puede llegar a detener los procesos de fabricación y traslocación de carbohidratos. Desde el punto de vista hormonal también provocará desórdenes hormonales que pueden llevar finalmente al colapso de la planta con una senescencia prematura. Este factor es determinante a la hora de buscar calibres mayores.

    Relacionado esto a la fertilización, particularmente en papales de secano, es que debemos considerar fertilizaciones más agresivas/potentes, justamente para lograr un cierre de hileras más rápido y una pérdida de humedad menor (menor evaporación por menor exposición directa del suelo a la luz solar).

  9. Estructura de los tubérculos. Un factor que define la cantidad de carbohidratos que los tubérculos serán capaces de recepcionar, es la cantidad de células que los componen. Esto funciona de manera directamente proporcional: a mayor cantidad de células del tubérculo, mayor será la capacidad de almacenar carbohidratos y, por lo tanto, el calibre también será mayor. Se suma además que por el solo hecho de contener más células, ya es un tubérculo que tendrá mayor tamaño. Es por lo tanto pertinente fomentar la división celular dentro de los tubérculos. Para esto, y también relacionado con la estimulación de raíces que conversábamos en el punto anterior, echar mano a herramientas como las hormonas Citoquininas durante todas las etapas del cultivo e incluida la maduración es importante. X-Cyte® a dosis de 150cc/há en cada pasada nos ayuda por lo tanto en ese sentido.

  10. Heterogeneidad de tubérculos. A mayor heterogeneidad, más nos costará lograr que la mayoría de los tubérculos logren un buen calibre. Es por lo tanto deseable ir empujando el calibre (con Nitrate Balancer®, Potasio y Magnesio) desde temprano, incluso desde antes del cierre de hileras.

  11. Cantidad de tubérculos. A mayor cantidad de tubérculos por tallo, tendremos una condición más exigente de llenado, son más “bocas que alimentar”, y por lo tanto como decíamos nuestra nutrición Nitrogenada, Potásica y en general la fertilización debe ser mayor.

  12. Grado de maduración de los tubérculos. Dependiendo del grado de suberización de la piel de los tubérculos podemos definir si aún se encuentran receptivos a acumular más carbohidratos y por lo tanto a ganar más calibre. Si la piel está aún “pelona” no tendremos impedimentos para continuar ganando calibre, pero si esta se encuentra más gruesa y ofrece resistencia a la “peladura”, estará más suberizada (más madura) y por lo tanto con baja capacidad de continuar ganando calibre.

     

    Recomendamos por lo tanto que le echemos un vistazo a algunos estos puntos antes descritos, de manera de ir planificando un buen llenado de tubérculos. Potenciaremos de esta manera los rendimientos en nuestros papales, y de seguro podremos optar a mejorar la rentabilidad de nuestro negocio.